Magas


Cierro los ojos.
Miro al fondo de mi entrecejo:
precipicios y montañas,
la arrugada superficie de la tierra,
mi vida:
semillas en la arena,
leche derramada.
Promesas incumplidas,
secretos y mentiras,
lo de siempre,
sobre nacimientos y muertes.
Lo cual me lleva a:
piel consumiéndose
en el deseo de una caricia
que no llega
Vengo de una larga línea de mujeres
que amaron a hombres excesivos,
excesivamente,
de mujeres amasando pan
y susurrando en las cocinas,
madres perdidas que perdieron
a sus hijos;
mujeres que rezan;
mujeres que juegan y se evaden;
mujeres buscando las salidas
de emergencia,
hurgando precipicios
y resurgiendo aladas
magas del ascenso y la caída.





Comments

Popular posts from this blog

Redención

Retorno

Ausente